Ya es un hecho: tras casi tres años de intensa y discutida tramitación legislativa, la Ley de Convivencia de Modos –más conocida como Ley de Convivencia Vial, acaba de ser promulgada y entrará en vigencia a partir de Noviembre próximo en todo el territorio nacional. Aprovechamos de agradecer todo el compromiso que han tenido las personas detrás de cada conversación para ir avanzando en el proceso de una convivencia vial.

Con pleno derecho, la noticia es celebrada con alegría y orgullo por las organizaciones de automovilistas, peatones, motociclistas y ciclistas que –apartando sus diferencias de intereses- lograron establecer consensos e impulsar unidos la iniciativa, organizándose en varias ciudades del país conformando la Red por la Convivencia Vial.

El ejemplo que han logrado dar estos grupos de ciudadanos es notable: durante muchos años señalaron la necesidad de modificar la Ley de Tránsito en favor de peatones y ciclistas, buscaron y construyeron los argumentos técnicos para respaldar la presentación de la iniciativa a varios gobiernos, participaron de un debate abierto para redactar el texto de la Ley, se hicieron asesorar por expertos y especialistas para defenderla en las Cámaras de Diputados y Senadores, y finalmente lograron convencer a los más incrédulos de lo importante y urgente que era para las ciudades democratizar el uso de las vías abriéndolas realmente a todos los usuarios, garantizando los derechos de los modos más vulnerables a través de medidas explícitas de protección.

Y si bien la Ley no logró aprobar una de sus medidas estratégicas, la de rebajar la velocidad máxima de motorizados en zona urbana de 60 a 50 km/h., ya se encuentra en avanzada tramitación un proyecto de ley de un solo artículo que repone la reducción, y que debiera ser prontamente aprobado, ya que cuenta con el más amplio apoyo, técnico, ciudadano y político: un grupo transversal de senadores que la patrocina, la Red ciudadana, el Ministerio de Transportes, especialistas en transporte de las principales universidades, y el Senado que ya la votó favorablemente.

Con todo, el efecto positivo de la nueva Ley de Convivencia Vial se podrá apreciar muy pronto, y podremos constatar un cambio en los hábitos y costumbres de las personas que transitan diariamente en la ciudad: la calle ya no será de uso privilegiado de los automóviles particulares, a partir de ahora, oficialmente, ésta deberá ser compartida con los ciclistas, y la vereda –salvo excepciones reguladas y claramente establecidas en la ley- será para uso y disfrute de los viandantes.

De no existir ciclovías certificadas, los ciclistas tendrán derecho a transitar por la calle; los automovilistas deberán reservar 1,5 mt. para rebasar a un ciclista; al llegar al semáforo ciclistas y motociclistas tendrán una línea de detención y espera separada y adelantada, para ganar visibilidad y salir antes de la zona de riesgo, las escuelas de conductores modificarán sus contenidos y el examen incluirá capítulos especiales sobre derechos de los conductores de ciclos a transitar en la calle.

Del mismo modo, la Red se encuentra apoyando la tramitación del Proyecto de Ley CATI, que crea el Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones, con un sistema moderno y eficiente para identificar y multar a los conductores de vehículos que transiten a exceso de velocidad por los puntos más peligrosos de la ciudad, desoyendo todas las señales y advertencias que se instalarán junto a las cámaras, ya que su objetivo es evitar multas y prevenir accidentes.

Día Nacional Sin Autos

Con la nueva Ley por promulgarse y la rebaja de velocidad en vías de ser aprobada, la ciudadanía organizada en la Red de Convivencia Vial puede ostentar otro triunfo, ya que se acaba de aprobar el decreto que declara el último Viernes de Septiembre de cada año como el Día Nacional Sin Autos, sumando así a Chile a la larga lista de países que celebran oficialmente la efeméride, un día dedicado en toda la Tierra a promover la movilidad sostenible, la caminata, la bicicleta y el transporte público, a desincentivar el uso del automóvil particular, cuyo abuso está generando grados intolerables de congestión y contaminación en todo el mundo.

La solicitud de celebrar este Día Sin Autos fue entregada por la Red a la presidencia el 22 de septiembre de 2017, y el actual gobierno completó la tramitación del Decreto Presidencial que la instaura, lo que demuestra la transversalidad de estas causas.

Por todo lo anterior, es posible afirmar categóricamente que la Convivencia Vial en Chile es y será posible gracias al trabajo sostenido y perseverante de ciudadanos organizados que han decidido poner fin a la violencia vial y aprendido a reconocer los enormes beneficios de una buena convivencia en el espacio público vial.

Más sobre la Ley y la Red de Convivencia Vial, en https://www.bicicultura.cl/ley-de-convivencia-vial/

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