Nuestro país tiene una larga historia de desastres naturales y con el cambio climático en proceso la situación no se ve muy auspiciosa. En este sentido, tres ciudades de Chile: Valdivia, La Serena y Puerto Montt son parte de una red de 77 urbes latinoamericanas que están trabajando multisectorialmente, conectando actores e instalando una conversación que permitirá fortalecer las economías, mejorar la calidad de vida y dotar de una serie de obras y sistemas para enfrentar los efectos del cambio climático y el crecimiento urbano.

Así es, a partir del Programa Ciudades Emergentes y Sostenibles (CES) estas tres ciudades ya están avanzando en este programa impulsado por el Banco Interaméricano del Desarrollo, que aporta asistencia técnica no-reembolsable, proveyendo apoyo directo a los gobiernos centrales y locales en el desarrollo y ejecución de planes de sostenibilidad urbana.

CES utiliza un enfoque integral e interdisciplinario para identificar, organizar y priorizar intervenciones urbanas para hacer frente a los principales obstáculos que impiden el crecimiento sostenible de las ciudades emergentes de América Latina y el Caribe. Este enfoque transversal se basa en tres pilares: (i) sostenibilidad medioambiental y de cambio climático; (ii) sostenibilidad urbana y; (iii) sostenibilidad fiscal y gobernabilidad.

Valdivia: Un laboratorio de Innovación Urbana

La ciudad chilena de Valdivia aspira a ser reconocida globalmente como una incubadora de nuevas ideas, busca convertirse en un centro de innovación y creatividad, generando entre otras cosas las condiciones necesarias para retener al talento propio de su gran comunidad universitaria.

Actualmente, los valdivianos tienen la oportunidad para innovar y transformar la ciudad en la que habitan, sin importar la lluvia, su escala o ubicación geográfica. La tecnología nos facilita estar conectados con otros en tiempo real, posibilita el acceso a grandes flujos de información y otorga herramientas sin límites. Este nuevo escenario tecnológico otorga a ciudades como las señaladas, el potencial para generar ecosistemas creativos y ciudades más inteligentes.

En el caso particular de Valdivia las preguntas que surgieron fueron: ¿Cómo reinventamos el ecosistema urbano convirtiéndolo en una economía que impulse a la innovación? y ¿Cómo aprovechamos este escenario tecnológico para equilibrar la balanza creativa y transformar a Valdivia en un destino atractivo para profesionales?

Las ciudades más inteligentes y creativas se han convertido en un mercado clave para la economía del conocimiento. Es por ello que en la iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) entendemos que la innovación y la atracción de talentos son uno de los grandes desafíos para estas ciudades. Creemos que parte de lo necesario para alcanzar un desarrollo sostenible reside en la habilidad que se tenga para convertir a la población de las ciudades emergentes en comunidades activas que busquen emprender creativamente evolucionando naturalmente hacia economías más complejas.

Fuente: BID – http://www.iadb.org/

 

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